Caminando a la consciencia
Es sabido que la disciplina de la psicología debe parte importante a las guerras el devenir ciencia ya
que se ha desarrollado buena parte de tests en gran medida durante las dos guerras mundiales en
aspectos como la selección de personal o la obediencia.
Tras los horrores de la Segunda Guerra Mundial como el holocausto, las bombas, etc.. aparecieron
los derechos humanos pero también nuevos enfoques psicológicos más humanistas, como la terapia
Gestalt, que se centraban en la relación, la autenticidad, el sentido y la reconstrucción de lo humano.
Con la posterior guerra del Vietnam en los 70 soldados al volver experimentaban síntomas de re-
experimentación y trauma lo cual en un primer momento era difícil de ubicar en un trastorno
preexistente. De ahí, se creó la enfermedad o el trastorno del estrés post traumático en el Manual de
diagnostico clínico DSM III como manera de justificar a las aseguradoras la necesidad de cubrir la
salud mental de los veteranos de guerra.
Tenemos también la psicología de la guerra. Esto es, una forma de hacer una guerra psicológica, la
cual aplicaría en primer lugar dentro del propio país en su necesidad de restringir el pensamiento
libre y ejercer presión para la obediencia cuando se da (o se crea artificialmente) un peligro externo.
En primer lugar, para que haya una guerra, a nivel emocional, resulta estratégico que generar en la
población emociones de miedo y odio hacia un enemigo externo. Eso además genera cohesión
interna y refuerza a los líderes en el poder. Si falta uno de los dos, la guerra no es posible. Así que
junto con este algoritmo polarizante bueno malo, blanco negro, los medios de comunicación o el
sistema educativo comienzan una labor sea con tiempo, goteo o relectura histórica o sea con
situaciones efectistas dirigidas, verdaderas o falsas para construir la imagen de un posible enemigo.
Ese miedo si no es al enemigo debe existir aunque sea miedo a criticar al gobierno miedo as ser un
traidor y miedo a ser delatado por el vecino (delatar) o al gobierno. También el miedo al escarnio
público por ser desertor o traidor y ser un “desagradecido”, o peor aun, un cobarde.
En las películas de Holywood, los cobardes mueren y los valientes o sobreviven o son recordados
con todos los honores. Aunque luego caigan en el olvido o incluso pasen de héroes a ser
encarcelados. Y al revés, de la cárcel a ser presidente de un país.
Muchos líderes desde el nacimiento del concepto nación, han construido la idea de nación, como
lucha contra un opresor. Francia contra el tirano (Aux armes me citoyennes…). Los héroesnacionales y patriotas son ciudadanos que se supone que han arriesgado su vida por la nación o la
patria.
Estos héroes, mientras sean funcionales para los intereses de la clase dominante continuarán
siéndolo en la memoria colectiva, sino serán substituido en función del relato imperante en el
momento o época de la historia.
Ese concepto de patria y el orgullo nacional es un substituto exógeno del orgullo personal, y da la
idea de autoestima (colectiva). También puede considerarse como un elemento de alguna manera
protector ante la pérdida de sensación de seguridad y depresión que conlleva un ataque invasión de
un ejército del exterior.
La construcción de la imagen del enemigo se realiza a través de una demonización del enemigo con
relatos medio verdad y a menudo mucha mentira o propaganda. Los nazis decían que los judíos se
comían a los niños. Para ello, para odiar al enemigo se tiene que construir un relato, sea desde la
educación, los medios de comunicación, películas o algoritmo de Facebook, instagram o ChatGPT
que activen en la población una sensación de rechazo asco, miedo y odio. Que la movilicen contra
esa comunidad, al tiempo que hacen sentir que ese rechazo es aceptación de la propia patria, como
señal de amor a su patria.
Ahí el sobrino de Sigmund Freud, Edward Bernays fue el primero en darse cuenta de lo importante
que es utilizar los medios de comunicación para generar emociones funcionales para el gobierno. El
mismo fue asesor del presidente de los EEUU. Con su entrada en la política, se pasa a una sociedad
hipnotizada por las emociones de un relato con un algoritmo que afecta de una manera más
institntiva e inconsciente con lo que busca que el vidente reaccione automáticamente a la publicidad
o los discursos de ataque. Que no piense y que a su vez puede ser en cualquier momento
amenazado con sanciones, aislamiento, con porras o con cárcel si osa decir algo diferente a la
versión políticamente correcta.
Es más, en los tiempos actuales de pos-modernismo y de creación de criterios a través de imágenes,
noticiarios e internet, la victima deviene un actor político de primer orden y legitimado a hablar de
su trauma e incluso a defenderse. Es un gran avance al devolverles la dignidad. Por otro lado,
también ocurre un fenómeno contrario cuando los agentes traumatizados son utilizados como arma
política pues tienen mucho dolor y se politiza su dolor para fines políticos incluso guerras.
Siguiendo a Karpmann, la víctima se ve legitimada, entonces, a ser perpetrador. Y los líderes
escogidos y apoyados por las grandes potencias son elementos traumatizados que apelan a las
emociones más básicas de la población, reduciendo su discurso con eslóganes o asociaciones de
palabras a menudo simplistas. Fascista/nazi/dictador/corrupto/fanático en contraposición con
occidente/democrático/libre y desarrollado. Como si no hubieran matices y el mundo fuera bipolar
o altamente polarizado: o nosotros (los buenos) o ellos (el eje del mal).
Mientras que el llamado perpetrador, que ha sido demonizado es quemado en las llamas del infierno
por su inherente egoísmo y maldad. Se le niega el derecho fundamental a ser escuchado. Un
pensamiento, como mínimo infantil de visualizar los conflictos de manera simplista blanco-negro,
pero es un relato habitual con mucha aceptación y a menudo obligatorio. El pensamiento alternativo
es penado. Hasta el que se cree ciudadano bien pensante tiene alto riesgo de caer en una trampa
violenta en su ánimo de ayudar.
Eso es resultado de la polarización. Los mensajes que puedan tener en cuenta al enemigo y
pretendan comprender su posición, mediar o realizar diplomacia son considerados como alta
traición y son eliminados de cualquier discurso público penados con cárcel o sanciones.
El mencionado pos-modernismo y poder aceptado de un victimismo efectista sin pruebas, con
eslóganes y sin que sea basado en hechos, da en mayor medida puerta abierta a la manipulación en
masa. Ahí los ataques de falsa bandera, la propaganda y la falsedad coloca a la población en una
situación de vulnerabilidad donde lo primero que muere en la guerra es la verdad.
De ahí, la guerra informativa con un rígido algoritmo de diablo (enemigo) – santo (yo). El enemigo
nunca realiza nada bueno ni justificable, y yo, todo lo que hago o es bueno o es justificable.
El uso aumentado de las sanciones, como el reciente caso en 2025/26 hacia la rapporteur de
derechos humanos en Gaza “Francesca Albanese” y otras voces criticas, pueden implicar un
retroceso de la protección de los derechos básicos y la creciente politización de los derechos.
Cuando se habla del papel de actor político de los terapeutas Gestalt, se trata en que tienen una
visión que va más allá de la consulta. Que comprende el contexto político y social. Que es
consciente de las connotaciones psicosociales del trabajo en situación de guerra. Y que de alguna
manera toma partido y apoya o está posicionado ante un activismo de bienestar y defensa de la vida
en todas sus formas y expresiones.
Como conclusión, cabe recordar que la expresión, proviene de la palabra Ex y Presión. Por tanto,
sacar la presión de dentro con un vocabulario emocional viene a ser un recurso humano o una
necesidad humana de donde nace el derecho de la libertad de expresión. Recordemos que sólo
verdad aunque sea la propia será lo que curará a largo plazo. Será lo que permitirá transitar del
trauma al crecimiento post traumático.
La terapia Gestalt con su foco en la autenticidad pone énfasis en lo que está ocurriendo con el
individuo y la comunidad. En su cuerpo y en sus emociones. Lejos de censurarlas las apoya y
recoge sin ponerse de juez. Para que la persona pueda sentirse en plena confianza de ser, sabiendo
que la presencia del psicólogo o terapeuta puede sanarle con las preguntas y curiosidad compasiva
que le caracteriza.
Eduardo Salvador ha trabajado de observador, trabajador humanitario y psicoterapeuta Gestalt
formador con refugiados en varios países durante la guerra (Chad o Ucrania) o en el proceso de paz
post conflicto, en Kosovo, Sudán, Burundi, Sierra Leona, entre otros. Asimismo, ha colaborado en
la redacción de sendos capítulos relativos al trabajo como agente de educación y psicología sobre la
paz en los siguientes libros:
El primer libro, realizado en colaboración con el Centro de Estudios de Paz, JM Delàs se titula “Mentes militarizadas” y versa sobre como nos educan asumir la guerra y la violencia, el patriarcado, la manipulación de la prensa, militarización de la educación, del lenguaje, el éxito del mediocre, el héroe y el traidor, publicado por Icaria. Barcelona
El capítulo puede encontrarse en neuroeducación y videojuegos de guerra. Esos videojuegos de guerra fueron promocionados en masa y llegaron a ser una forma de antecedente y entrenamiento y posterior manejo de drones.
https://www.cccb.org/en/w/articles/neuroeducation-and-war-video-games

El segundo libro en inglés que ha colaborado Eduardo Salvador en
colaboración con el Instituto HCC de Italia. He realizado el capítulo sobre aspectos de paz en la terapia Gestalt bajo la dirección de Marguerita Spagnuolo Lobb: Terapia Gestalt en tiempos de Guerra. Nuevas herramientas clínicas y consciencia política, publicado por Routledge. Nueva York.
La temática de su capítulo versa específicamente sobre cómo la guerra y
psicología que retroalimenta las guerras. La guerra no está genéticamente programada en el ADN. ¿Cómo detectar la manipulación?. Y aspectos psicosociales y colectivos del rol potencial de la psicología en la reconciliación y el crecimiento post traumático.

Bibliografía y filmografía de referencia
- Galtung, J. (2003). Ante el conflicto: 3Rs: Resolución, reconstrucción y reconciliación.
Gernika Gogoratuz. - UNESCO. (1989). Manifiesto de Sevilla sobre la violencia: Preparado por el Comité
Científico del Programa Anual sobre la Violencia.
https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000094314
Film:
Bowling for columbine.
https://www.reddit.com/r/fullmoviesonyoutube/comments/13ax6vt/
bowling_for_columbine_2002_1080p/
